FUSIÓN CAM-CAJA MURCIA: NI POSITIVA NI NECESARIA
CGT-CAM ha mostrado su rotunda oposición a la fusión
de CAM y Caja Murcia en un comunicado emitido el pasado
23 de septiembre con el expresivo título de “Fusión
CAM-Caja Murcia: ni positiva ni necesaria”, en el que argumenta
las razones que la conducen a oponerse a la fusión
y que son las siguientes:
La fusión CAM-CAJA MURCIA significará una notable
pérdida de puestos de trabajo para las zonas donde están
implantadas ambas Cajas, afectando sobre todo a Murcia,
donde la duplicidad de oficinas es notable: CAM (182
Oficinas) Caja Murcia (251 oficinas). A ello habría que sumar
la concentración de servicios centrales en una de las
dos provincias, que provocaría, sin lugar a dudas, varios
cientos de puestos de trabajo menos, y la tremenda movilidad
geográfica que se padecería por parte de la plantilla
resultante.

Ambas entidades ya tienen un volumen suficiente y
no necesitan crecer para mantenerse en el actual mercado:
Caja Murcia ha demostrado ser más eficiente que la
CAM, caja que la triplica en tamaño.
DEFENDEMOS SU
VIABILIDAD COMO GRANDES CREADORAS DE EMPLEO
DE CALIDAD Y SU INFLUENCIA SOCIAL EN LOS
ENTORNOS DONDE SE DESARROLLAN EN LA ACTUALIDAD.
Reclamamos a los partidos políticos, a los órganos
de gobierno y a las direcciones de las Cajas que
no escondan las repercusiones negativas que los procesos
de fusión acarrearán para los trabajadores y trabajadoras
del sector y para nuestros clientes.
La excusa de la crisis es una herramienta que están
utilizando para que la fusión sea aceptada por nuestra sociedad
como única alternativa. Detrás de ella están los
deseos de los poderes económicos del país para que haya
concentraciones de bancos/cajas y puedan ser mas fácilmente
controlados por los intereses especulativos del
capital. A la vez su objetivo es el de abaratar/eliminar las
actuales condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras
de las Cajas.
Observamos, en línea con lo descrito anteriormente,
una campaña mediática para desacreditar y desestabilizar
a las Cajas de Ahorro de nuestro país, persiguiendo una
disminución del número de las mismas, camino que llevará
a la desaparición del sector de ahorro.
Reivindicamos unos servicios financieros de carácter
público, suprimiendo la especulación y los beneficios privados
de la intermediación financiera. Por eso defendemos
el modelo jurídico de las Cajas de Ahorros como de
naturaleza pública, ligado a las Obras Sociales, a la atención
de las necesidades de la población y como garantía
de sus derechos básicos.
EN DEFENSA DEL EMPLEO EN EL
SECTOR DE LAS CAJAS DE AHORRO
Los partidos políticos con representación parlamentaria recibieron
el año pasado 20,5 millones de euros
Según la agencia EFE, el Estado repartió el año pasado
20,5 millones entre los partidos políticos con representación
parlamentaria como subvención anual para su funcionamiento
ordinario y gastos de seguridad. La principal
partida, 19,5 millones de euros, la constituye la subvención
anual para funcionamiento, que se reparte en doce
mensualidades en función de los resultados electorales
de las generales de marzo de 2008.
El PSOE y el PP copan el 85 por ciento. Así, el PP recibió
8,16 millones de euros, a los que se añaden los
107.194 euros de su su coalición con UPN, hoy ya rota.
Los socialistas recogieron 7,72 millones para el PSOE y
1,35 millones para el PSC.
Detrás figuran CiU (596.048 euros), Izquierda Unida
(432.611 euros), PNV (272.600 euros), Esquerra Republicana (226.067 euros) y Unión, Progreso y Democracia
(UPyD), con 179.696 euros.. La lista la cierra el Bloque
Nacionalista Galego (149.034 euros), Coalición Canaria
(129.076 euros), Iniciativa per Catalunya-Verds (115.085
euros) y Nafarroa Bai (51.422 euros).
A finales de 2008 recibieron otro millón de euros en
concepto de gastos de seguridad, distribuido con los mismos criterios.El PP recibió 419.162 euros (más los 5.503
euros para la coalición con UPN), y los socialistas 396.775
euros para el PSOE y 69.518 euros para el PSC. Detrás
figuran CiU (30.603), IU (22.212 euros), PNV (13.996 euros),
ERC (11.607 euros) y UPyD (9.226 euros).
Si sumamos las subvenciones que reciben por los resultados
electorales autonómicos y locales, por los grupos
políticos, los sueldos de concejales, diputados y parlamentarios
y de sus portavoces, y los sueldos de los asesores,
se comprende el gran peso de la “industria política”.
Con tal volumen de negocio y empleo, el sector está
en auge pese a la crisis. ¿Qué apostamos a que crece el
número de personas que quieren “dedicarse a la política”?