Los trabajadores presentan demanda de despido y de
rescisión de contrato contra Casinos del Mediterráneo
El Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC)
de Alicante admitió el escrito de demanda de despido y
de rescisión de contrato presentado individualmente por
los trabajadores del Casino de La Vila y convocó acto de
conciliación para el 16 de abril, pero la empresa no se presentó.
Los trabajadores han presentado la demanda, contra
Casinos del Mediterráneo y otras 17 empresas del grupo,
por considerar que la actuación empresarial, que les negó
el acceso a sus puestos de trabajo con el único argumento
de que el Casino se hallaba cerrado desde el 19 de
marzo, sin notificación personal ni por ningún otro medio
de que iba a proceder al cierre, es un despido tácito que
vulnera su derecho a la ocupación efectiva previsto expresamente
en el artículo 4.2.a del Estatuto de los
Trabajadores y es causa bastante para resolver el contrato
por incumplimiento grave de sus obligaciones por parte
de la empresa.
Así mismo, los trabajadores consideran que la actuación de la empresa es calificable como de cierre patronal ilegal, al no estar amparado en el Real Decreto 17/1977 de Relaciones de Trabajo, por lo que consideran improcedente el despido.
|

El presidente del Comité y los dos letrados asesores, durante larueda
de prensa en La Vila |
Para el Comité de Empresa, el supuesto ERE de extinción,
cuya presentación formal ante la autoridad laboral
tampoco consta en el expediente, adolece de irregularidades
y se está llevando a cabo con la más absoluta mala
fe por parte de la empresa, la cual, por otra parte, había
conseguido previamente la suspensión de funcionamiento
del Casino, del 19 de marzo al 19 de septiembre, por
Resolución de la Conselleria de Economía, previa solicitud
presentada en fecha inconcreta por Jesús Álamo
Martínez.
Casinos basa la incoación del ERE de extinción en causas económicas, productivas y organizativas que no
son tales, como muestrann el traslado del personal de alta
dirección a los casinos de Alicante y Torrevieja, la falta de
fundamento de la Memoria Justificativa y las declaraciones
del Impuesto de Sociedades facilitadas por la empresa,
que echan por tierra las causas económicas.
Tampoco aceptan las causas productivas alegadas
por la empresa, por considerar que las únicas dificultades
en el entorno económico las ha creado ella misma, que
ejerce una actividad en régimen de monopolio, al diversificar
su clientela mediante la apertura del Casino de
Alicante, mostrando así que la actual situación es consecuencia
de su política empresarial y no de la coyuntura
económica.
Al respecto, los trabajadores recuerdan la pública intención
del Grupo Acrismátic SL de acabar con el Casino
de La Vila para construir en el solar que ahora ocupa un
hotel de unas 50 plantas (ver al respecto el diario
INFORMACIÓN de 16 de abril de 2008 y “Los olvidos de
Casinos”, en esta misma página) y la modificación del actual
PGOU de Villajoyosa.
Casinos del Mediterráneo sigue mintiendo
En un alarde de cinismo, la nota de prensa de Casinos
del Mediterráneo del 22 de abril, se titula “La postura del
Comité de Empresa hace peligrar los 208 puestos que la
empresa quiere salvar”.!Manda huevos! Los que acaban
de despedir a 121 trabajadores acusan a éstos de poner
en peligro a otros 208 trabajadores por no conformarse
con el timo del tocomocho…
La empresa, que tiene el monopolio de las salas de
juegos de casino en la provincia de Alicante, contaba con
dos casinos (La Vilay Torrevieja), pero el año pasado, en
plena crisis, consiguió de la Conselleria el permiso para
poner en marcha un nuevo casino en el puerto de
Alicante, en el que la empresa invirtió unos 30 millones.
Lógicamente, el casino de Alicante, convertido en sala
principal, se ha adueñado de buena parte de la clientela
del de la Vila, que había visto reducida su categoría a sala
anexa, como el de Torrevieja.
El Sr. Barajas tiene mala memoria.Ha olvidado que el
verdadero peligro para los trabajadores es él mismo, como
lo prueba que en 2009, justo un día antes de inaugurar
la sala de Alicante, hiciera un ERE en La Vila, y posteriormente,
en junio de 2009, despidiera a otros 21 trabajadores
por “despido objetivo”.
Se queja de que el Comité de Empresa no ha aceptado
la oferta de la empresa: 27 días por año trabajado con
un máximo de 14 mensualidades. Pues claro que no, porque
es una miseria y porque lo que quiere es que la empresa
reabra el Casino. Ese casino que no sólo da de
comer a los 120 trabajadores despedidos, sino que además
sitúa a La Vila en el turismo internacional y contribuye
con medio millón de euros a las arcas municipales.
Al menos, cuando la empresa no defrauda al declarar
mesas de juego y máquinas tragaperras al Ayuntamiento
y a SUMA, como cuando en junio de 2008 (dos meses
después de que anunciara su intención de construir un
hotel de 50 plantas en los solares del actual Casino), se
descubrió que tenía ocultas 9 mesas de juego y 11 máquinas
tragaperras.
Sr. Barajas, el Comité de Empresa fue elegido para
hacer lo que está haciendo: defender los intereses de los
trabajadores del Casino. Usted, en cambio, no ha sido elegido,
está a sueldo de la empresa y a las órdenes de sus
amos. Y sigue ocultando las cuentas de la empresa al
Comité, Trabajo y la Inspección.