Los trabajadores del Casino de La Vila, mes y medio de lucha
en la calle tras ser despedidos sin previo aviso
Cuando los miembros del Comité de Empresa del
Casino de La Vila acudieron a una reunión que la empresa
había convocado, sin orden del día, para las 8 de la
tarde del 18 de marzo, se llevaron una gran sorpresa: un
notario acompañaba a la empresa, y ésta les comunicó
que Casinos del Mediterráneo había obtenido de la
Conselleria la suspensión de la actividad entre el 19 de
marzo y el 19 de septiembre de 2010.
También anunció
su intención de cerrar el Casino y despedir a los 120 trabajadores,
para lo que planteó un Expediente de
Regulación de Empleo (ERE) de extinción basado en“causas económicas, organizativas y productivas”.
Tras un primer momento de estupor por el comportamiento y la mala fe de Casinos del Mediterráneo, que no había anunciado sus siniestras intenciones, el Comité de Empresa (formado por 4 delegados de CGT, 2 de UGT, 2 de SI y 1 de USO) reaccionó movilizando a los trabajadores para impedir este nuevo atentado patronal. |
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Por lo pronto, el 19 de marzo los miembros del Comité
se plantaron a las puertas de la empresa para informar de
la situación a los trabajadores que, como cada día, acudían
a trabajar ignorantes de lo que había ocurrido.
Desde entonces, no han parado de luchar para defender
sus puestos de trabajo: el 20 de marzo trasladaron su
protesta a las puertas del Casino de Alicante, en una concentración
que se desarrolló entre gritos de protesta, pitadas
y la explosión de algunos petardos.
La determinación de los miembros del Comité y de los
propios trabajadores a no aceptar la política de hechos
consumados de la empresa se volvió a mostrar el viernes.
Los trabajadores del Casino de La Vila, mes y medio de lucha
en la calle tras ser despedidos sin previo aviso
26 de marzo, con ocasión del inicio del XX Rally de La
Vila y el sábado 27 de marzo, de nuevo ante las puertas
del Casino de Alicante, donde un grupo de cerca de un
centenar de trabajadores manifestó su repulsa ante la empresa
con pancartas en que se hacía alusión al olor a
mierda que despide Casinos del Mediterráneo.
Desde entonces se han sucedido las reuniones con
la empresa, las protestas ante la sede del Casino de
Alicante, e incluso en Valencia, ante las sedes de la
Conselleria de Economía, la Dirección General de Trabajo
y la empresa La Conselleria de Economía, requerida judicialmente
a presentar el expediente del Casino de La Vilasinos del Mediterráneo
(Acrismátic).
Los “olvidos” de Casinos del Mediterráneo: la ocultación fraudulenta de mesas de juego y tragaperras
Entre la documentación entregada al Comité de Empresa para la tramitación del supuesto ERE de extinción, me dice un pajarito que hay un Anexo titulado “Dossier de prensa” que recoge noticias publicadas en la web juegoyocio.com y en Comunicasinos, el boletín informativo de la Asociación Española de Casinos de Juegos, con noticias relativas a los años 2008 y 2009.
Curiosamente, el dossier olvida algunas noticias de los diarios nacionales y provinciales relativas a actuaciones ilegales de la empresa, como la publicada por el diario El País el 22 de junio de 2008, bajo el título “Al Casino de La Vila se le caen las mesas que ocultaba en las mangas”, en la cual informaba de las trampas que hacía la empresa con las mesas de juego que declaraba a la hacienda pública, ocultando hasta nueve mesas en las mangas y ahorrándose,
así, una considerable cantidad en impuestos. El Casino reconoció haber tenido en funcionamiento hasta 24 mesas de juego cuando tributaba por 15.
Fuentes municipales informaron que SUMA cifraba en 570.000 euros la cantidad pendiente de abono, a la que había que sumar los intereses de demora, con lo que alcanzaría los 640.000 euros, sólo por lo defraudado en las mesas de juego durante los últimos cuatro años, por haber prescrito los anteriores ejercicios, pese a que Acrismátic gestiona el Casino desde 1999. La investigación de SUMA trataba de detectar el posible fraude en máquinas tragaperras y otros elementos, con lo que la deuda podía llegar a los 800.000 euros.
El artículo finalizaba señalando que el Casino era uno de los más importantes de España en cuanto a volumen de negocio y que el IAE de las mesas de juego constituía el 90,2% del total que pagaba el casino por este impuesto, y el 82,6% de todas las cargas del Consistorio al negocio. El casino aportaba anualmente cerca de 450.000 euros a las arcas municipales. Por cada mesa, el Ayuntamiento de La Vila recibía 24.654 euros. El IAE de las máquinas tragaperras era de unos 725 euros al año por cada una, y en este caso también diferían las cifras oficiales de las declaradas: 64 según la web de la empresa, 53 reconocidas a la hora de pagar impuestos.