Los socialistas europeos, con Bush

Dos meses después del crack de Wall Street, el club de los ricos, ese G20 que tanto persigue Zapatero, no ha sido capaz de cuestionar las políticas y las instituciones financierasque han animado a decenas de millones de personas a endedudarse con el fin de compensar el continuo desmoronamiento de sus ingresos, que han provocado la actual crisis financiera y económica mundial con su secuela de precariedad, desprotección, EREs, cierres de empresa, despidos y paro.
Si alguien esperaba que la reunión reunión anual del club de los países ricos fuera a «refundar» el capitalismo —tal y como solicitaba Sarkozy, el presidente de Francia y todavía presidente de turno de la Unión Europea— o a reformarlo de alguna manera, se habrá llevado un buen chasco, pues el comunicado oficial de la cumbre es inequívoco: los poderosos manifiestan estar guiados «por la convicción común de que los principios del mercado, las economías abiertas y los mercados financieros correctamente regulados favorecen el dinamismo, la innovación y el espíritu de empresa que son indispensables para el crecimiento económico, el empleo y la reducción de la pobreza», a la vez que proclaman que «tales principios han sacado de la pobreza a millones de personas y han hecho posible un importante aumento del nivel de vida mundial».
O sea, que la estrategia escogida hace más de treinta años por el club de los países ricos ha sido la correcta y que la crisis actual encontrará remedio con una regulación más «correcta» de los mercados financieros. Ni una palabra sobre los paraísos fiscales, excepto la vaga alusión a que se estudiarán disposiciones para «proteger el sistema financiero mundial de jurisdicciones no cooperativas y no transparentes que presentan un riesgo de actividad financiera ilegal».Y respecto a los fondos especulativos que nos han abocado a la actual situación, los países del G20 no han hecho más que prometer «aumentar sus exigencias en materia de transparencia sobre los productos financieros complejos»; es decir, nada.
El selecto club al que Zapatero ha intentado auparse mediante la silla prestada por Sarkozy, no puede hacer más: a fin de cuentas, los responsables de lo que pasa ocupan los principales asientos de la cumbre y son los que han dictado las políticas que han desembocado en la actual crisis. Por ello no es de extrañar que el G20 declare que es «vital rechazar el proteccionismo» y que se comprometa a que «en los próximos doce meses nos abstendremos de erigir nuevas barreras a la inversión y el comercio de bienes y servicios». Hay que seguir ordeñando la vaca.
Lo más llamativo de la cumbre ha sido el público y notorio apoyo de los socialistas europeos (españoles e ingleses) a las recetas de la política ultraliberal de Bush : impunidad para los especuladores responsables de la crisis ; enormes trasvases de fondos públicos al sector financiero, para que pueda seguir ganando dinero, socializando las pérdidas a costa de los trabajadores; defensa de un libre mercado que hunde en la pobreza a los países no desarrollados y esquilma los recursos del planeta ; destrucción del tejido social, con cientos de millones de personas abocadas a la emigración, la precariedad, el paro y la pobreza por todo el mundo. Patética ha sido la actuación de los sindicatos mayoritarios que, en plena crisis, como Zapatero, sólo pedían una silla en la cumbre « para defender los intereses de los trabajadores »
Los trabajadores no tenemos la más mínima responsabilidad en la crisis, pero todos, desde Bush a Zapatero, desde la derecha hasta la «izquierda», pretenden, como siempre, que la paguemos nosotros. Por eso es importante que luchemos contra los cierres y deslocalizaciones de empresa, los ERES y la desregulación, por un plan de rescate para la clase trabajadora
Del G6 al G20 : treinta años de lo mismo
El club de los países ricos nació en 1975 con seis miembros (Francia, RFA, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos), de ahí el nombre: G6. Al año siguiente, se añadió Canadá, convirtiéndose en G7, y así se mantuvo hasta la entrada de Rusia en 1997, convirtiéndoloen G8. En 1999 se metamorfoseó en G20, al integrar a países de Asia, África y Suramérica (Brasil Argentina, Suráfrica, India, China, entre otros).
Lo curioso del asunto es que todos sus miembros (ultraliberales, socialistas, comunistas, pues de todo hay en el G20) coinciden en las mismas recetas : las de un capitalismo inhumano, esquilmador de recursos y criminal.
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Nº 0 Enero 2009
Versión PDF
Sumario
G-20
Los socialistas, con
Bush .........................p.2
Del G-6 al G-20 .........p.2
Crisis
Uno de cada 2 parados
de la provincia, sin prestaciones.............p.3
Los mayoritarios, contra
la huelga general ....p.3
Cáritas pide un pacto
por la pobreza..........p.3
Laboral
Ajuntament de
Monòver ...................p.4
Los delegados de CGT
sancionados por
Cauchos Karey, de
vuelta al trabajo .......p.5
La asamblea de trabajadores de Alcoa votará el preacuerdo
el 15 de enero ..........p.5
La última
2008 se cierra con un millón de parados
más ..........................p.6
CCOO-PV convocará
movilizaciones el 31
de enero...................p.6
Aquí nos encontrarás
Servicio Jurídico
de CGT......................p.6
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